
Todo el mundo puede escribir. No, no son palabras mías, es una afirmación que en estos días he leído por las RRSS. Afirmación, que no sé tú, pero yo, no comparto. De hecho, igual tú misma piensas que yo no tengo idea de escribir, ja, ja, ja, espero que no sea así; quiero pensar que has llegado aquí através de mis historias y, no por una cierta dosis de masoquismo.
No, por favor, dime que me utilizas como método de entretenimiento, que te sirvo para desconectar del día a día; no me digas que soy tu cilicilio particular para expiar tus pecados. Puaf, ahora me va a costar borrar esta idea de mi cabeza.
Retomo la premisa de todo el mundo puede escribir, tal vez, no estés de acuerdo conmigo y, pienses certeramente que desde una perspectiva técnica todo el mundo puede escribir una novela. Y ahí, he de darte toda la razón, todos podemos aprender las herramientas necesarias para escribir una historia.
Por supuesto, todos podemos aprender a crear estructuras narrativas, a darle vida a los personajes. Miento, creo que se puede aprender a crear personajes, pero no comparto la idea que todo el mundo pueda conseguir darle vida a esos personajes. ¿Te crees a todos los personajes? ¿Llegas a sentirlos como reales? ¿Empatizas con ellos? Ojo, empatizar en el sentido de entender el porqué de su manera de actuar, por supuesto, que puedes considerar que actúa erróneamente.
Esa destreza de conseguir que los personajes traspasen el papel, que tú los sientas como personas reales, no se aprende en un curso. En un curso de escritura te podrán enseñar técnicas para mejorar tu narrativa, a desarrollar la escaleta previa a sentarte frente al folio en blanco, incluso a crear personajes, pero no, a darles vida, ¿o sí?
Igual, me equivoco. Igual sí que se puede aprender. Bueno, igual no todos los que se inscriban al curso lo logran, pero si tienes el don de crear historias, por supuesto, mejorarás tu narrativa, aprenderás recursos técnicos que te ayudarán en el proceso creativo. Eso no lo puedo negar, sin embargo, hoy en día hay quinientos mil gurús ofertando la panacea de los cursos, afirmando que siguiendo su método lograrás ser la nueva BESTSELLER.
¿Tenemos claro que ser SUPERVENTAS no implica ser buena escritora? ¿Cuántos no son los libros que se venden como churros y dejan que desear literariamente hablando?
MARKETING, útiles técnicas de marketing son las anunciadas en la mayoría de los cursos y, ahí no puedo poner ni un pero. Lamentablemente, no solo se trata con sentarte a escribir una historia, tras escribir, editar, maquetar, crear portada... toca publicitarte y, a no ser que cuentes con un importante grupo editorial a tus espaldas, vas a invertir más tiempo en promocionarte que en crear la historia.
Mmm...Antes de terminar quiero hacerte una pregunta, ¿Qué ocurre con la imaginación? ¿Qué sucede con el proceso creativo? En definitivamente, ¿uno puede aprender a ser escritor?
Muaaaaackis... muaaaackis
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