Diatribas de una escritora: Creadora de ilusiones.

Publicado el 21 de agosto de 2023, 9:09

     Hablábamos la semana pasada sobre el síndrome del impostor, lo complicado que resulta reconocerse a uno mismo como, por ejemplo, una escritora o, por el contrario, lo fácil que es considerarse como una intrusa en el mundo literario. Por eso, hoy continúo de alguna manera con este mismo tema, porque recordé un post antiguo de cuando escribía en afilando mi pluma. 

      La cara de incomprensión era más que obvia de parte y parte, parecía como si no hubiese entendido la pregunta y hubiera contestado con alguna incoherencia.

―¿Escritora? ―preguntó como si hubiese dicho «inspectora de tampones», por muy raro que parezca hay alguien que prueba su absorción. ( Por cierto, hago inciso para contar que se buscan probadores de montañas rusas, así que si lo tuyo es la adrenalina ya sabes...)

―Sí, escritora.

―Pero, ¿qué escribes?

―Libros―contestó asombrada por soberana estupidez.

    El silencio volvió a adueñarse de la conversación, era extraño pero debía haber interferencias en el canal de comunicación. Algo tan simple y sencillo de entender y, sin embargo, parecía tener que resolver un problema de física cuántica para entender que su amiga era escritora.

―¿Y no es penoso haber estudiado una carrera universitaria para ahora ser escritora?

    Aquello terminó de indignarla, no salía de su asombro, ¿acaso es una deshonra escribir? ¿Por qué a nadie le parecía mal su trabajo anterior? ¿Por qué sí podía ser secretaria de dirección, tener un nivel de estudios superior al de su jefe y aguantar sus tonterías, pero no podía escribir y sentirse orgullosa?

―¿Y qué tipo de novela escribes?

―Chick-lit―respondió aburrida y mirando el café.

―¿Perdón?

―Comedia romántica.

     Y hasta ahí aguantó, la sonrisita irónica de aquella que un día había sido su amiga fue como la campana de Pavlov, ella no salivó como el perro, dejó unas monedas para pagar su café y se marchó.

    Esto es ficción, pero queridos compañeras de tecleo, ¿acaso alguno de ustedes no se ha sentido identificado al menos en parte? Si la respuesta es negativa son unas suertudas, ja ja ja.  A muchas conozco de haber pasado por una situación similar, incluida la que les escribe. ¿Por qué muchos no somos capaces de contestar «soy escritora»? ¿Cuál es el problema? Doble problema si escribes comedia romántica... ¿Acaso es menos importante que …cualquier profesión que se les ocurra? ¿Acaso cuando un lector abre un libro no se siente transportado a otra realidad? ¿Acaso no hacemos soñar? ¿Acaso no conseguimos que los lectores se evadan de sus problemas de la dura realidad?

   Yo soy creadora de ilusiones y en su día prometí no crear finales tristes porque para tristezas ya está la vida…

 

Muaaaaaackis…muaaaaaaackis

 

Elva Martínez

 

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Comentarios

Loli
hace 2 años

Hay que seria de mi vida sin las escritor@s, como bien dices me encanta perderme en esos mundos inventados y olvidar por un rato la realidad en la que vivimos. Bien orgullosa debes de decir soy ESCRITORA, yo soy lectora tanto de,chick-lit, historiaca,thriller o misterio y he de decir que valoro a tod@s los escritor@s de esos generos por igual y admiro su gran capacidad inventiva, y el valor para plasmarlas en papel y hacer participes a los lector@s de su talento. Y en mi humilde opinión cada vez hay menos gente que se empeña en denostar la novela romántica. Así que espero poder seguir disfrutando de tús historias por mucho tiempo

Elva
hace 2 años

En la variedad está el gusto, en tu caso por la lectura. Nada mejor que disfrutar sumergiéndote por diferentes géneros.
En cuanto al cambio en la percepción, no creas, no es lo mismo leer, que escribir, las librerías están llenas de libros de romántica es verdad, pero a las que escribimos no se nos trata igual. Muchos nos siguen viendo como escritoras de segunda.Gracias por pasarte y comentar.
Muaaackis...muaaackis