Uno de los mayores placeres de las vacaciones, al menos para esta que te escribe, es poder dedicar ese tiempo que de normal no tienes a tus pasiones. No, no hablo de pasiones carnales, ja, ja, ja, para eso siempre tendrías que tener tiempo, ja, ja, ja. Hablo de esos pequeños o grandes placeres que nos provoca dedicar tiempo a lo que nos gusta. En mi caso, la escritura, aseguro que he dedicado gran parte de mis vacaciones a ello y, la lectura. ¿Hay algo mejor que perderse en una historia? Valeee...puede ser que sí, pero si de verdad entras en una historia puedes alcanzar ese éxtasis.
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