
Ojiplática, así me quedé el otro día y, fíjate por donde estoy metiendo la pata desde la primerísima palabra escrita. Te digo yo que no tengo perdón, pues, aún sabiendo que a ti como lectora no te gustan ese tipo de expresiones, voy yo y me creo en el derecho de pasarme las modas por el capuchón del bolígrafo. Sí, lo sé, me he inventado la expresión, otra licencia que me permito, como la de dirigirme directamente a ti. Ja, si es que soy carne de gusanos, puafff, borro la metáfora, no soporto la imagen, me da mucha grima.
¿Qué? ¿No entiendes de qué hablo? ¿No te has enterado del último cotilleo de los hilos? Los hilos, mare de deu, parece que estuviéramos hablando de alguna técnica adivinatoria. ¿Imaginas que me hubiese hecho ferviente seguidora de alguna técnica adivinatoria? No, por favor, solo me faltaba eso. No hablo de hilos mágicos, más bien, son un tanto... ¿mundanos? Diría que Threads, de esos hilos hablo, son el nuevo radio patio.
Fuera como fuese, en la última semana el tema central ha sido todo aquello que parece ser tira para atrás a los lectores, por ejemplo, las descripciones de los personajes. ¡¿PERDÓN?! ¿EN SERIO? ¿De verdad a los lectores no les gusta conocer cómo es el personaje? Y no, no hablo del físico, sino de cómo se encuentra anímicamente. Puafff, yo lo llevo claro, soy muy propensa a contar hasta si le provoca repulsión un olor, ja, ja, ja... Parece ser que a los lectores les saca de la lectura un levantó la ceja. Ja, ja, ja... Gracias lectores, ahora ya sé que soy real y no el personaje de alguna retorcida escritora, pues, quien me conoce sabe que mi ceja izquierda emula a Vivien Leigh, ja,ja, ja... A estas alturas ya hubiese terminado en el pozo de las novelas olvidadas de Jasper Fforde, sí, hubiese sido uno de esos malos personajes que terminan de relleno en otra.
Mmm...Sí sigues leyendo no has de ser de los que las divagaciones escritores te echan para atrás, ja, con lo dada que soy a meterme en medio de las historias para dirigirme al lector, jugar con la voz narradora. Ni de broma me caso en exclusividad con la primera persona, lo siento, mi faceta de escritora es muy poliamorosa, hoy estoy con la primera persona, mañana me cuelo con la segunda y, por supuesto, regreso a la tercera. Sí, adoro el denostado, según los hilos, narrador omnisciente, lo siento, si no te gusta, pero me encanta jugar a ser una auténtica diosa y colarme por cada recoveco del mundo narrativo.
Y...¿Qué decir del largo de los capítulos? ¿De verdad que a alguien le molesta el número de palabras, páginas de un capítulo? Lo siento, pero me parece absurdo, la duración de un capítulo lo marca la historia y nadie más.
En pocas palabras, mejor me centro en la enseñanza y me olvido de la escritura, porque soy dada a todo lo que no le gusta a los lectores, aunque ahora que lo pienso, yo también soy lectora...
Muaaaaackis... muaaaaackis
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Comentarios
Ojiplática, yo también me he quedado así, no entiendo nada. Te puede gustar un género, un estilo, incluso puedes preferir un tipo de narrador. No sé como vosotros decidís cuál es el más adecuado, yo soy lectora y no escritora, pero seguro que hay un motivo para elegir la voz narrativa. En cuanto al tema de las descripciones, a mí me ayudan a adentrarme en la historia. Ah, ni se te ocurra cambiar tu estilo, yo lo amooo.
Jajaja, no pienso cambiar de estilo, esa soy yo para bien y para mal.
Muaaaaackis... muaaaaackis
Definitivamente, la gente se aburre. Oye, yo comprendo que una historia no te guste, a veces no es la historia sino el momento, pero esto de si sobran descripciones, páginas a un capítulo. ¿Páginas a un capítulo? ¿De verdad? Esto me supera... Yo creo que es por la necesidad de la inmediatez, de la rapidez, ya no se sabe disfrutar con calma de una buena historia.
Totalmente de acuerdo contigo y sí, probablemente, tu teoría sea cierta, nos hemos acostumbrado al aquí y ahora. Gracias por comentar.
Muaaaaackis... muaaaaackis
Voy a empezar por el final, no inventes en olvidarte de la escritura. Tu, céntrate en la enseñanza, pero la escritura no la dejes.
No sé, hay mucha gente que últimamente quiere llevar las cosas como a ellos les gustaría hacerlo, lo cual me parece fastidioso, porque si fuera así, pues que lo hagan ellos a su estilo. A mi me gustan mucho las historias que se sienten reales, que sus personajes pueden ser mis amigos, mis vecinos y hasta yo. Creo que los capítulos si son largos o no, si lo estás disfrutando ni te importa.
Así que aunque sé que hay gustos variados, pienso también que hay mucha gente “majadera” que quisieran marcar el ritmo de la historia, pero no tienen ni idea.
¡Besitos!
Sabes que,aún queriendo, no podría dejar de escribir aunque solo me leyeras tú, ja, ja, ja. El resto no sé qué decir, no entiendo qué está sucediendo, para mí todo es inverosímil, hemos llegado a un punto en el que todos creamos saber más que el otro, el hincha sabe más que el entrenador. Lo de los capítulos largos me mató, como decía María me huele que es por la necesidad de vivir deprisa...
Muaaaaackis... muaaaaackis