Llega el 23 de abril. Día del Libro. Ese día en el que el mundo editorial se pone sus mejores galas, las ferias se llenan de autores firmando con pluma estilográfica y los lectores hacen cola para llevarse una dedicatoria. ¿Y yo? Pues yo, un año más, estoy ausente.
Y no, no es porque sea autopublicada. Podría haberme buscado la vida en una librería, haber salido de mi zona de confort de Amazon y haber montado el circo. Pero las circunstancias de la vida —y mi propia cabeza— son las que son. Y este año tampoco toca.
¿Me da envidia? Un poco. ¿Me lo planteo? Siempre. Igual un día de estos me lío la manta a la cabeza y vuelvo a organizar otro encuentro de lectoras, como aquel que hicimos hace años. Nos vamos de comidita y charlamos largo y tendido. Sin colas, sin prisas y sin formalismos. Todo sería volverlo a plantear.
Pero por el momento, mi realidad es otra. Este jueves estaré boli en mano, sí, pero no para firmar ejemplares, sino para corregir exámenes en clase. Y, oye, que no me quejo. Allí tengo un público que me adora. Es entrar por la puerta y recibirme como si fuera esa tía favorita a la que no ven en meses. Lo digo en serio: emociona ver ese cariño que te tienen, a pesar de que para ellos solo soy "su teacher".
Así que, aunque no me veas en ninguna caseta, el Día del Libro no se va a quedar sin celebración. He decidido que DOS DE MIS LIBROS se vayan de fiesta.
Desde mañana lunes y hasta el próximo viernes, Ocurrió en Navidad e Historias de mi escalera estarán en Kindle Countdown con un precio especial. Si los tienes pendientes, es el momento de hacerte con ellos. Y si no, ya sabes qué regalarle a esa amiga que siempre te pregunta qué leer.
¡Feliz Día del Libro!
Añadir comentario
Comentarios
Ahí wstaré yo la primera de la fila para que me firmes tus libros.
Me encanta poder leerte los viernes, ganas enormes de esa nueva novela y yo estaré en esa fila para que me firmes.
Me encanta leerte los domingos. No dudes que estaré en esa cola.
¡Enhorabuena! Sí, que tengo plan. Me voy a la playita.