Reseña: Great Big Beautiful Life (Una vida maravillosa)

Publicado el 4 de octubre de 2026, 11:30

 

Acabo de terminar Great Big Beautiful life, Una vida maravillosa, de Emily Henry y me ha dejado pensando. Nos encontramos ante un libro que ha desconcertado a buena parte del público, precisamente porque no es la típica comedia romántica ligera a la que nos tiene acostumbradas. Y eso, para las lectoras que buscamos algo más de chicha y complejidad, ya supone un aliciente. Yo esperaba encontrarme a la Emily Henry de siempre y me topé con que esta vez había decidido complicarnos un poco la existencia. Y, la verdad, no me parece mal.

 

Pongámonos en situación:

Imagina a Alice, una eterna optimista que persigue su gran oportunidad, y enfrente tienes a Hayden Anderson, un Pulitzer arisco y con cero ganas de hacer amigos. Ambos coinciden en la remota e inventada localidad costera de Little Crescent, en Georgia, con un único objetivo: ganarse el favor de Margaret Ives —una trágica heredera de una de las familias más escandalosas del siglo XX— para escribir su biografía.

¿El problema? Que la buena mujer los mete a los dos en un mes de prueba en el que solo uno se llevará el gato al agua, mientras lidian con acuerdos de confidencialidad, secretos de familia y una tensión que se corta con cuchillo.

 

Estructura y ritmo:

El planteamiento de la novela exige un esfuerzo. Si hay que rascar en los peros, el principal escollo aparece en los primeros compases. La primera mitad se aleja bastante de la estructura clásica de la historia y se enreda con los antecedentes y el complejo trasfondo de los Ives de una manera bastante fragmentada. Me habría gustado más que hubiese estado novelada, haber vivido esa parte de la historia y no estar leyendo las notas de Alice.

El resultado es que cuesta entrar. La narración no te permite adentrarte de inmediato en la historia ni conectar con Alice y Hayden cuando más falta hace, así que exige un pacto de lectura bastante más paciente de lo habitual.

 

Y aquí está la cuestión:

Si esperas encontrar una comedia romántica ágil, de esas que empiezas y de repente son las tres de la mañana porque «solo voy a leer otro capítulo», puede que el comienzo se te haga cuesta arriba. A mí se me hizo un pelín cuesta arriba, pero, probablemente, por haber estado esperando una novela ligera. Yo no la hubiese catalogado en Romcom sino en novela contemporánea.

Sin embargo, quien consigue cruzar ese umbral encuentra una narrativa que apuesta por la profundidad por encima de la inmediatez. Y ahí es donde, para mí, la novela empieza a ganar muchos enteros. La segunda mitad recompensa con creces el esfuerzo inicial y permite que la química entre la pareja respire con una madurez muy interesante. El romance deja de ser simplemente el motor de la historia y se convierte en una parte más de un entramado bastante más complejo.

 

Personajes y matices: el viaje de Hayden

Mención aparte merece la construcción de Hayden. Sin que la novela caiga en etiquetas ni explicaciones explícitas, su manera de actuar, sus manías y esa rigidez peculiar a la hora de procesar el entorno le dan una textura fascinante al personaje.

Hay rasgos en Hayden que pueden recordar a ciertos aspectos dentro de espectro autista, aunque la autora no las nombre ni las convierta en parte de su identidad. Y, precisamente por eso, funcionan como una capa más de un personaje que se aleja bastante del arquetipo del protagonista masculino simplemente «difícil».

También me interesa que Henry no se conforme con presentar personajes fáciles de descifrar. Hay secretos, heridas, contradicciones y decisiones que obligan al lector a mirar un poco más allá de lo que tiene delante.

 

En conclusión

Great Big Beautiful Life no es un libro fácil ni busca complacer a la galería tirando de la fórmula fácil y perfectamente empaquetada. Su primera mitad es áspera y exige cierta paciencia, pero la segunda recompensa ese esfuerzo con personajes complejos, secretos familiares y un romance que se cuece a fuego lento.

No es la novela de Emily Henry que recomendaría a quien busque una comedia romántica ligera para devorar en un fin de semana, pero sí puede ser una buena elección para quien tenga ganas de encontrarse con una autora jugando en un terreno algo más ambicioso.

¿Has tenido la oportunidad de leerlo?

¿Te convenció esta deriva más compleja de la autora o echaste de menos su ligereza habitual?

Te leo en los comentarios.

 

PD: Si te has quedado con ganas de más, ve apuntando el título: ya estoy metida de lleno en The Wake Up Call, de Beth O'Leary. En un par de semanas os cuento si merece la pena o si se queda en agua de borrajas. 

Muaaackis...muaaackis

Elva

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