Reseña: 500 miles from you
Mismamente yo: Yo venía a hablarte del eclipse...
Reseña: Friends with benefits
Reseña: The woman who stole my life
Mismamente yo: El arte de no hacer nada
Mismamente yo: De vecinos, fiestas y anécdotas de mi barrio.
No te descubro la pólvora, menos aún si me sigues por el Canal y estás suscrita a la Newsletter. No es la primera vez que cuento que, si en mi ciudad hay una fiesta, esta pasará por delante de mi ventana. Hace unos años no me enteraba de nada de lo que ocurría, pero ahora que vivo en el centro histórico, tengo todas las procesiones desfilando ante mis ojos y, dicho desde el respeto, a veces tengo la impresión de que aquí se venera a todo santo existente. Y bueno, luego están las Fallas y, ahora, los Moros y Cristianos...
Mismamente yo:Tragicomedia de un viernes
Viernes tarde. Valencia arde, me cruzo con Lucifer en persona —que caminaba, por cierto, en guayabera, bermudas y cholas— mientras el asfalto es, literalmente, lava volcánica. Si no sabes lo que son las cholas, uno: no eres de Canarias, y dos: no has leído Ocurrió en Navidad. Lo cual, dicho sea de paso, me parece fatal de los fatales. Pero sigamos. Había que cumplir la promesa hecha al pródigo: peregrinación obligatoria a la mítica París-Valencia. Ya sabes, ese templo de libros que, si eres de Valencia, es de obligada visita, y donde se encuentran los tesoros que nadie más tiene. A los hijos no se les puede fallar.
Diatribas de una escritora: El mito del trauma obligatorio (o por qué no quiero salvar a nadie)
Diatribas de una escritora: El libro y el yogur, ¿cuál caduca antes?
Viernes de autoras: Andi G.
Mismamente yo: INSTAGRAM: ¿Regreso al pasado?
Mismamente yo: Recta final y cuenta atrás
A finales de la década de los cincuenta del siglo pasado Saritísima, es decir, Sara Montiel, cantaba aquello de «fumar es un placer genial, sensual...». No, no se confundan, no voy a hacer apología del tabaco, simplemente, a mi cabeza vino ese inicio de canción, solo que modificado, cuando me planteé escribir sobre el placer de la lectura.
«Leer es un placer genial, sensual...»
¿Qué es el placer? El DRAE describe el concepto en su segunda entrada como: goce o disfrute físico o espiritual producido por la realización o percepción de algo que te gusta. Conclusión: leer es un placer para ti y para mí, pero no tiene que serlo para el vecino del quinto al que le aburre soberanamente la mera idea de abrir un libro. Muy probablemente su no disfrute de la lectura sea por no haber encontrado el libro que lo atrape o, por haber asimilado la lectura con la tortura de leer por obligación algo que no te gusta, como antaño ocurría en el colegio. Sí, hubo una época en la que con diez años leíamos El Lazarillo de Tormes, cuando no es una novela para la edad y no íbamos a entender la irónica visión que el autor nos da de la sociedad de la época.
Por cierto, no sé si saben que en 2010 la paleógrafa Mercedes Agulló presentó un estudio en el que defendía que el autor de la célebre novela picaresca es Diego Hurtado de Mendoza, relevante personalidad de la Andalucia del siglo XXI. Obvio, el escritor ocultaría su autoría por el claro contenido anticlerical de la obra, algo que una niña de diez años va a pillar a la perfección, ja, ja, ja...
Dicho esto, regresemos a la idea de esa deliciosa sensación de placer producida cuando nos sumergimos en la lectura, esa inyección de dopamina que nos hace disfrutar a lo grande, dicho así parece que hable de un orgasmo. Mmm... Nadie dice que no se pueda tener un orgasmo literario, muchas fueron las lectoras que llegaron a él con el denostado y admirado Cincuenta Sombras de Grey. ¿Miento?
Siguiendo con el símil sexual, en la lectura al igual que en el sexo a veces sucede que... no sucede nada, que no disfrutas, no hay placer. No hay esa electricidad, ese feeling, ese querer más. Ojito, hablo de la lectura, si en tus relaciones sexuales no disfrutas, querida mía tienes un problema. En pocas palabras y siendo sincera, leer no siempre es un placer
Me pondré yo como ejemplo, yo adoro leer, es más en casa todos amamos la lectura, el único que no lee es el canino, para compensar lleva nombre de premio nobel de literatura, ja, ja, ja. Dejemos al peludo a un lado, justo ahí lo tengo, no sé si porque es como mi propia sombra o, porque está disfrutando del aire acondicionado. Mmm... Hoy más lo segundo que lo primero, ja, ja, ja...
¡Elva, céntrate!
Adoro leer (curioso, mi subconsciente me había traicionado y en vez de leer había escrito escribir), sin embargo, he llegado a un momento en mi vida en el que si un libro no me gusta lo cierro sin sentimiento de culpa alguno. ¿Te comes algo que no te gusta? No me digan que sí, porque de ser así son un poco masoquistas... ¿Por qué terminar de leer un libro que no te dice absolutamente nada, que no te provoca placer? ¿Seguirías con tu pareja solo porque un día estuviste enamorada aunque ahora no sientas nada?
Ojo, podría ocurrir que el libro sea bueno, pero no era para ti, porque bien no te gusta el género o no te encontrabas en el mejor momento para leerlo. Igual, lees ese libro en otro momento y no sientes lo mismo. Eso puede ocurrir en ambos sentidos, algo que te atrapó vuelves a leerlo e igual no te provoca los mismos sentimientos. Igual un día de estos me vuelvo a poner Tal como éramos y consigo no llorar desde que suena la música, igual no les grito al final...
En fin, ahora mi yo cotilla quiere conocer tu relación con los libros, ¿terminas de leer un libro que no te ha atrapado desde sus primeras páginas? Recuerda que te leo, prometo responderte.
Muaaaaaackis... muaaackis
Elva Martínez
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Comentarios
Hola! yo soy de las que también leo por placer(y en esta epoca tecnología que nos está tocando vivir,también me encanta escuchar libros. Así que paso el día entre letras). A mi si las primeras 50 páginas no me atrapan, cierro el libro y paso otro. Por cierto me encanta tus diatribas, intentaré seguir leyendolas y comentando, cuando vuelva la rutina 😉
Hola, Loli
Yo aún no he probado el audiolibro. Miento en spotify escuché una novela en inglés por capítulo, pero no cuenta que lo hice para comprobar si recomendaba a mis alumnos.
Me alegra tenerte por aquí y, exacto sin en un promedio de páginas no te atrapa a otra cosa mariposa.
Muaaackis...muaaackis
Elva
Pues mi placer de leer comenzó hace algunos años, nunca había sido amante de la lectura. Pero a la vez comencé, pues he seguido. Claro que tengo unos lapsos donde no leo nada, como que me tomo una pausa.
Antes era de las que terminaba el libro que comenzaba, aún sin engancharme, pero ahora, sino me gusta, lo cierro en la aplicación y busco otro. No puedo leer más de un libro a la vez, porque no me gusta.
Todos necesitamos encontrar ese género que nos guste y, bien hecho, los libros son para disfrutar, si una historia no te gusta no tienes por qué terminarla.
Muaaackis...muaaackis
Elva